El horror detrás de las paredes: detuvieron en Esquel a un bioquímico acusado de mantener cautivos durante 6 años a su esposa y tres hijos

La intervención policial de urgencia derivó en el rescate de las víctimas tras una denuncia vecinal por aislamiento extremo y «vida nocturna» forzada.

El Ministerio Público Fiscal de Chubut ordenó la detención preventiva del bioquímico Miguel Edgardo Battista, de 71 años, imputado provisionalmente por los delitos de abandono de persona agravado por el vínculo en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad. El sospechoso fue arrestado en la ciudad de Esquel tras un allanamiento en el que las fuerzas de seguridad rescataron a su esposa y a sus tres hijos en condiciones extremas de insalubridad y vulnerabilidad.

Cronología del cautiverio: de la sospecha al rescate

El operativo judicial fue el resultado de dos semanas de alarmas progresivas en la comunidad local:

10 de octubre: Vecinos del barrio formalizaron una denuncia debido al aislamiento total de la vivienda, situada en el pasaje La Cascada al 600. Llamaba la atención la nula inserción social y la falta de escolarización de los hijos. Según testimonios posteriores, la familia presentaba una rutina invertida: permanecían encerrados con persianas bajas de día y manifestaban movimientos solo al anochecer

20 de octubre: Efectivos de la Policía Comunitaria intentaron aproximarse al inmueble sin lograr entablar diálogo con los ocupantes. Esto motivó el accionar del Servicio de Protección de Derechos y del Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI)

22 de octubre (madrugada): Ante la negativa rotunda de Battista a permitir el ingreso de los asistentes sociales, y bajo un informe fiscal de «riesgo inminente», un juez autorizó el allanamiento de urgencia

Al ingresar al domicilio lindero a tierras del Ejército, los uniformados escucharon gritos y desesperados pedidos de auxilio desde el interior. Las cuatro víctimas se encontraban distribuidas en distintas habitaciones en un grave cuadro de vulnerabilidad y desnutrición

Miguel Edgardo Battista es un bioquímico egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA). No ejercía activamente la profesión en centros de salud públicos ni privados de Esquel. Durante la pandemia de coronavirus, cobró cierta notoriedad pública en redes sociales tras promocionar un polémico suplemento a base de alfalfa como supuesto tratamiento contra el COVID-19

La Justicia de Chubut dictó diez días de prisión preventiva para Battista mientras el equipo fiscal, encabezado en los procedimientos de urgencia por el funcionario de turno, avanza en la recolección de pruebas e informes médicos y psicológicos. La calificación legal podría agravarse según la evaluación de las secuelas físicas y psíquicas del encierro

En cumplimiento con la Ley de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, las autoridades mantienen bajo estricto secreto de sumario la identidad, las imágenes y la localización actual de la esposa y los tres jóvenes —dos de ellos menores de edad— para resguardar su intimidad y evitar la revictimización mientras reciben asistencia integral en el Hospital de Esquel.

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